Bienvenidos al sitio de los alvearenses
 

Fotos
Carta de invitación
Pergamino
Los invitados
Trofeo y Diploma
Distinguidos
Show y salón

   

Pintaba buena, pintaba como para no perdérsela.
Ya desde febrero quienes alguna vez participamos en el teatro alvearense, (todos los teatros de los que se pudo recabar información) habíamos recibido la carta invitándonos a participar de la gran cena show que se estaba preparando.
El sábado 12 y pese a que la temperatura había bajado considerablemente dos días antes y el frío era intenso, allí estábamos la gran mayoría.
Un salón de la Sociedad Rural, decorado y acondicionado para el evento nos esperaba, los integrantes actuales del Teatro Vocacional Dos Carátulas en una entrada cálidamente decorada con velas nos recibían dándonos las tarjetas indicadoras de la mesa a la que habíamos sido asignados e invitándonos a firmar un pergamino artesanal precioso, recuerdo del encuentro.
Por las paredes y desde el techo colgaban, estratégicamente puestas, telas blancas y plateadas . Igualmente en el escenario. Las mesas redondas, lucían un mantel blanco con un cubremantel negro, en el centro, delicados floreros finamente ornamentados y el cartel indicador de cada mesa, alrededor las sillas vestidas de negro completaban “la escena”.
Cerca de 200 personas rápidamente colmaron el salón, llegados de lugares diferentes decididos a no perderse la ocasión de encontrarse y reencontrarse con una etapa de su vida y con las personas con quienes la compartieron.
En un momento todo se oscureció, la música comenzó a sonar y el juego de luces de colores indicaban que el show había comenzado y quien nos saludaba con su voz inconfundible era Marcelo Rojo que tuvo a su cargo la conducción, haciendo alarde de sus dones de locutor en la lectura de listas de nombres interminables de una manera impecable.
Lo que siguió fue emocionante. Los recuerdos comenzaron a aflorar y se mostraban imágenes de los relatos del locutor en una pantalla gigante, allí aparecieron los nombres de distintos grupos teatrales como el de los “Docentes”, “Luz y Vida” el de la Sociedad Italiana y el del Club Comercio, los primeros de los que se tiene conocimiento. Fotos rescatadas de los actores y de los grupos, se sucedían emocionando a los familiares que en su representación asistieron a la cena.
Separados en épocas todos los grupos fueron recordados y las distinciones entregadas a sus integrantes o a familiares de aquellos que ya no están.
También hubo espacio para el recuerdo de los últimos que nos dejaron como Mingo Ugarte, Toto Milione y Daniel Enrique Sandonato.
En un momento hizo uso de la palabra la señora Julia Cabral como Presidenta de la Casa de la Cultura y de los Recuerdos “Melitón Ruiz”, una de las entidades que junto a la Dirección de Cultura auspiciaron el evento, haciendo referencia al libro escrito por Adolfo Anido, “Arriba el telón”, que iba a ser presentado esa noche pero por los tiempos de la imprenta no pudo ser. Parte de este material escrito y fotográfico del libro se usó para recordar a los distintos grupos de teatro alvearense, se repartieron, a modo de presentación previa, una copia de la hoja 52 del libro en todas las mesas. Lo que se recaude con la venta del mismo será destinado a la Casa de la Cultura.
A mitad de la cena y los recuerdos Mina y Adrián, artistas azuleños animaron con sus voces y ritmo la noche, permitiendo que muchos pudieran tomar calorcito bailando y haciendo el clásico trencito.
Recibieron también sus distinciones (trofeo y diploma) los integrantes del grupo Caretas Mágicas y por último los del Dos Carátulas.
Se destacó además la participación de Adolfo Anido, excelente actor, responsable en los ensayos y cumplidor de horarios (uno que alivio la tarea de los directores!!!!) y verdadero motor para el grupo, un hacedor que ha puesto siempre lo mejor de sí y mucho esfuerzo en el teatro.
Rubén Fondado como director del Dos Carátulas, recibió un diploma firmado por todos los presentes que estuvimos en el grupo, y por último hizo uso de la palabra invitándonos además a la fiesta que el año que viene se realizará con motivo de los 40 años del grupo teatral.
Fue imperdible. Valió la pena, el viaje, el frío todo. Y creo que para todos.
Para los que asistieron en representación de sus familiares y pudieron recordarlos desde la faceta artística, para aquellos que hace muchos años dejaron las tablas y se dedicaron a otras cosas la emoción de volver a compartir esos momentos, y lo más importante poder reencontrarnos con nuestros compañeros de esas épocas y revivir emociones.
Las emociones, ellas fueron el brillo especial de la noche que pese al frío reinante nos unió de nuevo en nombre del teatro.
Como dije antes, imperdible, valió la pena.
Gracias a todos los que permitieron que esta cena de gala pudiera llevarse a cabo, la Dirección de Cultura, la Casa de la Cultura y los Recuerdos, a las personas que trabajaron para que hasta el más mínimo detalle estuviera bien, a quienes colaboraron con aporte publicitario ayudando a su concreción.
Ojalá eventos como estos nos sigan reuniendo en el futuro.

Para recordar: el pergamino que se le entregó a Rubén fue firmado durante la cena pero el quid de la cuestión era: Rubén no debía enterarse de esto. Deschavo: estaba escondido debajo del pergamino grande y Adolfo Anido era quien habilitaba las firmas, claro, teniendo en cuenta que Rubén estuviera lejos de la zona de entrada. Faraónico, porque él se desplazaba por todo el salón, feliz de la vida, charlando y saludando a todos, así que Adolfo estaba atento a la entrada de los que llegaban, para saludarlos y hacerles firmar y a su vez vigilar adonde se encontraba Rubén para que no se descubriera la sorpresa y a su vez si él andaba cerca, recordar quién no había firmado para que lo hiciera luego. Ufffff! Ya está, menos mal!!! Aplauso para Adolfo que logró su cometido: preservar la sorpresa hasta el final.

Adriana Sánchez